Publicado: 27 de Octubre de 2014

Es la peor evolución de los grandes municipios del país. Los conductores perdieron 18.444 puntos en 2013

RAMÓN MUÑIZ

  • GIJÓN
  • Algo está ocurriendo en las carreteras de Gijón. Algo que no sucede en el resto del país. La Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de publicar los datos de siniestralidad detallados por municipios. Según la base de datos oficial, las vías urbanas del concejo eran escenario de 108 accidentes con víctima en 2010. Después de tres años empeorando la cifra, en 2013 se describieron 419 casos.

    La progresión es nefasta, con un 287% más de siniestros que sitúan a Gijón como el de peor evolución dentro del conjunto de 16 grandes municipios españoles, categoría reservada para quienes suman más de 250.000 vecinos. Sólo se le aproximan Córdoba (con un 278% más de accidentes con víctimas en vía urbana) y Valladolid (246%). El resto tiende a la estabilidad o la mejora en la seguridad de sus ciudadanos.

    Tampoco hay parangón dentro de las principales ciudades de la región. Los registros en Avilés denotan un empeoramiento de la seguridad vial, cierto, pero mucho más moderando, pasando de los 172 accidentes con víctima de 2010 a los 218 del pasado año. En Oviedo la dinámica es menos dañina, con 396 sucesos en vía urbana en 2013 frente a los 444 anotados tres años antes. El concejo de Siero, en plena expansión urbanística, pasó de 3 a 30 accidentes con víctimas en igual periodo, evolución también preocupante pero inferior magnitud.

    Detrás de las colisiones y atropellos gijoneses del pasado curso hubo 585 personas perjudicadas, de las que 155 eran peatones. El parte total de bajas incluye a 29 pacientes a los que hubo que trasladar hasta las urgencias hospitalarias y dos personas que perdieron la vida, ambas fruto de un infortunio que les alcanzó cuando iban a pie. En 2012 las ambulancias atendieron sin embargo la mitad de casos.

    4,8 millones en multas

    Entre las causas de esta mayor siniestralidad no cabe entrever un abandono a la hora de hacer cumplir las ordenanzas de circulación. Las arcas municipales ingresaron 5,8 millones por sanciones de tráfico en 2011; la recaudación el pasado año se vio moderada hasta los 4,8 millones. El descenso es por tanto del 17,2% y se ve compensado por el trabajo de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y los radares que la DGT tiene dispuestos en torno a la ciudad.

    En total, la DGT tramitó 5.668 sanciones por infracciones cometidas por gijoneses y que conllevaban la pérdida de puntos en el carnet. Los males más repetidos son los excesos de velocidad y la falta de respeto ante los semáforos. Son cerca de 2.200 las multas comunicadas gracias a la acción de la red de radares, mientras que los foto-rojos sorprendieron a 1.748 vehículos ignorando la señal semafórica de prohibición de paso; la cifra de conductores 'cazados' por este dispositivo se redujo un 26,5% respecto a 2012. El de la avenida Príncipe de Asturias fue el que más trabajó.

    Las pruebas de alcoholemia, por otra parte, descubrieron a 441 personas al volante con sus capacidades afectadas. En función de la tasa que dieron al soplar, les costó cuatro o seis puntos de carnet. Saltarse un semáforo, aunque sea por un margen de escasos segundos, está penalizada con 4 puntos. Los casi 90 conductores a los que se denunció por hablar por el móvil o manejarlo mientras estaban al volante perdieron otros tres puntos. En total, al cabo del año la DGT habría detraído 18.444 puntos en el municipio.

    El balance tampoco puede atribuirse a un repentino incremento del parque móvil. Según la DGT, a finales del 2013 se contaban 157.930 vehículos de motor en el concejo, apenas 2.636 más que hace tres años. En esta progresión hay matices: los gijoneses tienen cada vez menos turismos, pero crece el uso de ciclomotores y motocicletas.

    La tasa de motorización se sitúa así en los 427,7 turismos por cada 1.000 gijoneses, un ratio moderado para un país que anda en los 476. Comparada con el resto de Europa, España está en la zona media de disposición de coches, lejos de Italia (606 vehículos por cada 1.000 habitantes) o Alemania (509, según las últimas estadísticas).

    Movilidad en retroceso

    Que los gijoneses incrementaran moderadamente su parque móvil no asegura que el tráfico lo hiciera el igual proporción. El turismo, la actividad portuaria, la industria y los negocios del sector terciario aseguran una movilidad desde el exterior a considerar. Sin embargo, las estaciones de aforo no permiten culpar al conductor foráneo del incremento de la siniestralidad. En la ronda exterior hoy circulan cada día 18.705 vehículos, que son 3.700 menos que los que se registraban en 2010. La autovía AS-II mueve diariamente 21.200 entre Gijón y Oviedo, que son unos 800 menos que hace tres años. En la 'Y' el tráfico en el segmento Serín-Gijón ha sufrido un desplome progresivo se encuentra ya a niveles del 2008.

    Descartada la influencia exterior, las razones hay que buscarlas dentro de la ciudad, en el comportamiento de los propios conductores y en las dificultades para pacificar el tráfico a la par que se desarrollaban obras en diferentes puntos. El problema atañe a los conductores, pero también a los peatones, habida cuenta de que los atropellos se está agravando en todas las ciudades. Según la DGT, en 2010 hubo 188 atropellos en zona urbana en toda Asturias, lo que se incrementó hasta los 337 casos el pasado año. El perfil más repetido entre las víctimas es el de una persona de avanzada edad que comete un exceso de confianza en días de buena visibilidad, al tratar de cruzar una calle que conoce bien.

    Hay una última variable de orden metodológico. La DGT está extendiendo entre las administraciones concernidas una nueva aplicación informática que sistematiza la recogida de datos cuando hay accidente. En todo caso la llegada del avance en municipios que hasta entonces rellenaban de manera muy deficitaria los partes pueden ser la causa principal de los cambios de un año para otro, pero no las evoluciones sostenidas en el tiempo y que no tienen igual.