La Policía Local implanta el nuevo sistema que detecta sustancias tóxicas en el organismo en 5 minutos Será el primer concejo asturiano en perseguir el consumo de cocaína, benzodiacepinas, anfetaminas, THC y opiáceos al volante Lucía Ramos | GIJÓN. Unas cuantas gotas de saliva y cinco minutos de espera bastarán para saber si una persona está conduciendo con drogas en su organismo. Tras varias semanas de formación, cerca de cuarenta agentes de la Policía Local de Gijón ya están listos para comenzar, este mismo viernes, a realizar los primeros controles de consumo de estupefacientes a los conductores del concejo. Será el primero que se realiza en el ámbito local en toda Asturias. «Tras la entrada en vigor, el pasado 9 de mayo, de la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, empezamos a trabajar para preparar a nuestros agentes con el fin de comenzar a realizar este tipo de pruebas cuanto antes», explicaba ayer el jefe de la Policía Local de Gijón, Alejandro Gallo. Tras recibir la visita y consejos de funcionarios de otros cuerpos de seguridad que ya llevan años familiarizados con estos controles, unos cuarenta agentes gijoneses asistieron ayer a un curso práctico de manejo de los dispositivos que se van a utilizar, impartido por los propios representantes de ventas de la empresa alemana que los comercializa, Draeger. Según señaló Gallo, durante el resto del verano se seguirán impartiendo estos cursos con el fin de que los 325 funcionarios que conforman el cuerpo gijonés tengan la preparación necesaria para realizar los controles de drogas a conductores. Durante el curso, impartido por Paz Cerezo e Iñaki Jiménez en la Jefatura de Policía Local, los asistentes tuvieron la oportunidad de familiarizarse con el dispositivo que van a utilizar a partir del viernes, un 'Drug Test 5000' del que ya se sirven las policías de Bilbao o San Sebastián, además de la Dirección General de Tráfico. «Tras años de pruebas y perfeccionamiento hemos conseguido una efectividad del 99%», indicó Cerezo, antes de proceder a explicar cómo realizar la prueba. «Cada kit contiene un soporte, tiras reactivas a cocaína, opiáceos, benzodiacepinas, THC, anfetaminas y metanfetaminas y el 'bastoncillo' de algodón que recoge la saliva», señaló la representante de ventas de la compañía alemana, recalcando que «el agente no entra en contacto físico con el conductor en ningún momento». Debajo de la lengua El 'bastoncillo' se inserta en el soporte, en cuyo interior se encuentran las tiras reactivas, y el conductor se lo pone debajo de la lengua. «Cuando haya suficiente saliva para realizar la prueba, la parte inferior del algodón se volverá azulada», apuntó Cerezo. Es entonces, añadió, cuando el agente introduce el soporte en el dispositivo. «Éste dispone de una especie de tampón que estruja el algodón para que la saliva caiga sobr e las tiras. Tras unos cinco o seis minutos, éstas reaccionan y la máquina nos indica si el sujeto da o no positivo en alguna de las drogas», apuntó su compañero. En caso de dar positivo, el agente procederá a tomar una segunda muestra de saliva que se introducirá en un contenedor que, sellado y mediante una cadena de custodia, será remitido a un laboratorio homologado. «Allí confirmarán el positivo y determinarán los nanogramos de sustancia presentes en la saliva del conductor», explicó Cerezo. En caso de positivo, recordó, éste se enfrentará como mínimo a una multa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.

Publicado: 30 de Julio de 2014